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Solidaridad Internacionalista de Bigastro

(Los ladrones asesinos)

Los bancos destrozan la actividad económica
¿Dónde se han llevado el dinero?



Leo una noticia en La Opinión de Málaga que muestra por dónde van las cosas de la economía, tal y como vengo analizando desde hace meses: "Los bancos ya niegan la mitad de los créditos para comprar coches". Creo recordar que hace unas semanas también comenté otra noticia parecida: "La Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios reveló que el 72,8% de los jóvenes que fueron encuestados para este fin, había asegurado que alguna entidad bancaria les había denegado su solicitud de financiación en los últimos meses".Me parece que las dos muestran de manera muy clara lo que está pasando. Las entidades bancarias se han dedicado en los últimos meses a colocar los recursos depositados por sus clientes en inversiones sumamente arriesgadas, muy rentables (para los bancos) pero muy peligrosos para su solvencia y para la marcha general de la economía.

Al dedicar muchos recursos a la especulación en el sector inmobiliario, en los productos financieros sofisticados pero opacos y peligrosos que pueblan los mercados financieros internacionales, los bancos han incentivado la actividad económica más volátil e insostenible, la que menos riqueza y empleo crea y la que más destruye nuestros recursos naturales. Y, a la postre, cuando las burbujas que ellos mismos habían contribuido a crear con la complicidad de los bancos centrales comienzan a saltar, se encuentran con que sus balances están deteriorados, que no tienen liquidez, que se han evaporado los depósitos. Y cierran el grifo a los empresarios y a los consumidores.

De esa forma ahogan y destrozan la actividad económica y van a provocar un desempleo masivo, subidas de precios desorbitadas como consecuencia de la especulación y de las tensiones en los mercados y una crisis sin parangón.

Los bancos y las entidades financieras son los culpables de todo lo que está pasando. Se han hecho de oro. Ninguna otra actividad ha tenido la rentabilidad que han alcanzado especulando, haciendo insostenible la actividad económica y cargando sobre sus clientes gastos, comisiones y ahora intereses de usura.

Se trata de una inmoralidad aberrante. Es preciso que la sociedad considere esta actividad como repugnante y que debe ser erradicada para siempre por las consecuencias dramáticas que está provocando en la vida de millones de personas e incluso en el futuro del planeta.

Hace solo unos años parecía bien que las mujeres no votaran, que no pudieran comprar o salir de viaje sin el permiso del marido o de su padre. Se veía normal que un marido pegara a su esposa. Hoy día, sin embargo, la sociedad considera que todo eso es repugnante y lo condenamos y prohibimos. Igual debemos hacer con la práctica bancaria tal y como ha llegado a ser en nuestros días.

Es un imperativo ético ya inaplazable que debe ponerse en marcha a partir de tres grandes medidas:

- Creación de banca pública con una lógica financiera que rompa con la que vienen imponiendo los bancos privados.

- Establecimiento de límites a la creación de dinero bancario.

- Impuestos sobre actividades especulativas y transacciones financieras no productivas.

- Impuesto extraordinario sobre beneficios bancarios y grandes patrimonios.

Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga (España). Su web personal: www.juantorreslopez.com

Lili Marleen

 

 

 

Aunque el soldado alemán Hans Leip compuso en 1915 esta poesía a su novia Lilí, en la que narraba cómo se despedían ambos bajo una farola sita delante del portalón del cuartel, parece que el Marleen, que añadió a Lilí, hacía referencia o a la novia de otro amigo o, quién sabe, si a una enfermera joven a la que pudo conocer en su puesto de centinela. Lo cierto es que el poema de Lilí Marleen de Hans Leip se situlaba Das Lied eines jungen Soldaten auf der Wacht ("La canción de un joven soldado de guardia") y fue Norbert Schulze, quien la musicó en 1937, quien la apellidó Das Mädchen unter der Laterne ("La chica bajo la farola"):

Vor der Kaserne,

vor dem grossen Tor

stand eine Laterne

und steht sie noch davor...

Se cantó a ambos lados de la trinchera de la II Guerra Mundial, haciéndose famosa con el tiempo y versionada en distintos idiomas hasta convertirse en la canción de guerra más popular conocida hasta hoy. Lale Andersen, Vera Lynn, Marlene Dietrich, Willy Fritsch, Anne Shelton y Lycky Mannheim... son algunos de sus más famosos intérpretes.

Pero hay otra canción, también muy extendida por los siglos y entre las gentes, que es la canción del verano y el otoño de muchos años, mezcla de gritos y susurros, de sangre, lágrimas y excremento, es la canción de la tortura, ¡tan española y tan presente! Muy versionada en el mundo por gobernantes y esbirros. Termómetro de degradación humana y de gobiernos de indignidad. Puesta en práctica por el poder y la autoridad contra el rebelde. ¿Y los jueces? Son ministros de Interior y de Guerra o, dicho de otro modo, la justicia española es un policía enmascarado o un militar invasor en un país del mundo. Porque España sigue siendo un país colonial, pura cloaca, con rey, jueces, políticos y policía de dictadura. Donde al inmigrante se le trata como delincuente y al rebelde e insumiso se le criminaliza. Donde el gobierno tiene la osadía de decir abiertamente que sobre su tortura "ni hay pruebas ni las habrá", porque el hoy juez mañana es ministro de tortura e indultador de torturadores. Aquí al torturador se le asciende con palmada en la espalda como vasallo leal y los jueces archivan el caso. Su indagación-colaboración consiste en preguntar al torturador educada y finamente si tortura. En España los jueces son, a menudo, muy corteses con los torturadores y muy agrios y chulescos con los torturados. Donde una jueza es vicepresidenta y un juez es portavoz de un gobierno criminal en el que, como dice el libro negro sobre el "Informe 2008 de amnistía internacional", la policía española entre el 2002 y 2005 participó en los interrogatorios en el campo de concentración de Guantánamo, y el gobierno negó que más de 50 vuelos, fletados por la CIA estadounidense con origen o destino en Guantánamo, hicieron escala en territorio español entre 2002 y 2007, un gobierno que incomunica a los detenidos y los tortura sistemáticamente con la colaboración de los jueces, algunos medios de comunicación y con el silencio de casi todos los partidos políticos. Cuenta Gara del 28 de julio que "los diez vascos y vascas, arrestadas la semana pasada por la Guardia Civil han denunciado ante Baltasar Garzón haber sido víctimas de torturas y malos tratos en los días en que han permanecido incomunicados". Baltasar Garzón es un juez colaborador, que silba ante los torturados de aquí y para borrar su mala imagen trata de hacer algo en países lejanos. Hay que decirlo abiertamente: tenemos un gobierno y unas instituciones que amparan el crimen. Y esto es grave. ETA y algunos partidos y movimientos populares críticos y rebeldes con España y el capitalismo han puesto en claro que España, en materia de derechos humanos, se mueve en la órbita de la Edad Media, de la banda de los torturadores del mundo o, con otras palabras, se constata una vez más que en España el fascio no ha sido derrotado: revístase de socialismo, democracia cristiana o de sucesores de Franco. La basura va reptando por las instituciones. Da miedo y produce espanto escuchar los relatos de las gentes que han sufrido en las mazmorras los interrogatorios de este gobierno y sus aparatos e instituciones, ver sus caras y su ánimo, sentir su humillación en sus ojos y en su voz. No cuesta mucho ver en ellos al Giordano Bruno ultrajado y violado del 1600, por cierto, tortura llevada a cabo también hoy, como entonces, con la bendición de la Conferencia episcopal española, eso sí, ésta muy crítica en temas de pito y jodienda. ¡Cuántos en estos años de "democracia" no se han visto en Euskal Herria protagonistas de los caprichos de Goya, de sus grabados de terror!, en expresión de Eva Forest. Sencillamente hay numerosos relatos que estremecen sólo el oírlos.

Cuenta Manuel F. Trillo en su excelente artículo "Zapatero y la tortura en España" que "la tortura es gratis en España, lo es en todos los países, y en todos los tiempos, pero en España, en la linda España zapaterista, la tortura y los torturadores lo tienen aún mejor". Un gobierno que busca convertir al personal en súbdito y no en ciudadano, que coarta al ciudadano crítico, insumiso y disidente en sus derechos mediante el miedo y el pavor. Su divisa y grito de guerra es la sumisión, el nuestro debe ser el ya expresado por Immanuel Kant: ¡sapere aude!

El 8 de febrero de 1600, apenas Giulio Materenzii leyó en voz alta la acusación y la sentencia contra Giordano Bruno, parece ser que aquel "hereje" incorregible -según refiere el conde de Ventimiglia, uno de sus discípulos- no pudo aguantar más y pronunció las famosas palabras, que constituyen un legado para cuantos, por amor a la verdad, superan su miedo a una autoridad al parecer infaliblemente divina:

Maiori forsan cum timore

sententiam in me fertis,

quan ego accipiam

Tal vez dictáis contra mí

una sentencia con mayor temor

del que tengo yo al recibirla.

Cuenta Eva Forest en "Una extraña aventura", pág. 131, que "cuando llegamos a la cárcel mi compañero se cagó. Después de haber sido torturado de todas las formas posibles, machacada la cabeza con una barra de hierro en el momento de su detención, de perder dientes y pasar por las peores vejaciones, al entrar le mandaron que se pusiera en cueros para el cacheo. Que se doblara hacia adelante para dejar bien visible el ano. Y cuando el funcionario tenía su ojo cerca del ojo del culo, presto ya a introducir el dedo, se cagó. Él dice que fue como un acto de liberación, la única posible en aquella precaria situación en que nos encontrábamos, una mínima respuesta".

Rebelarse y hacer frente a un gobierno criminal, que farda de coartar y vilipendiar los derechos elementales de los ciudadanos insumisos y rebeldes, no sólo es una necesidad y un deber sino, además, signo de dignidad y hombría tanto en la época de Giordano Bruno como en nuestros días.

La tortura como instrumento político

editorial  de  El otro País     Julio de 2008  

 Treinta y tres años después de la muerte del dictador, la práctica de la tortura en España continúa siendo habitual. El discurso oficial sigue centrándose en la supuesta excepcionalidad de los malos tratos, pese a los datos conocidos, que, según la Coordinadora para la Prevención de la Tortura, se cifran en una media de alrededor de 700 casos anuales desde el año 2001. Por su parte, el Relator Especial de la ONU para el tema de la tortura, Manfred Nowak, recogiendo la información facilitada por la Coordinadora, señala que aquí se produce el archivo sistemático de las denuncias por torturas y malos tratos, y destaca, además, los retrasos en su investigación o la falta de impulso procesal. También recoge, con escándalo, algunos ejemplos de pronunciamientos judiciales indignantes, en relación con las correspondientes denuncias por torturas, o declaraciones de apoyo de autoridades públicas a funcionarios condenados por este tema, incluidos homenajes públicos, indultos y demás actitudes institucionales que expresan la falta de voluntad política para garantizar los derechos de las personas en este ámbito. Esa ha sido la tónica general desde el inicio de la Transición hasta hoy. En este número recordamos el asesinato del joven anarquista Agustín Rueda, hace treinta años, en la prisión de Carabanchel, a manos de sus carceleros, durante un criminal interrogatorio. Sus verdugos no llegaron a pasar ni ocho meses encarcelados. Un par de años después, el 6 de septiembre de 1980, fallecía, en las dependencias de la Dirección General de Seguridad, José España Vivas, de 25 años, activo militante del movimiento ciudadano de Alcalá de Henares y acusado de tener conexiones con los GRAPO. Oficialmente, sufrió un infarto mientras estaba siendo interrogado por agentes de la Brigada Central de Información y no se realizó ninguna investigación sobre su muerte. Sin embargo, unas fotos obtenidas en el Instituto Anatómico Forense mostraban el cadáver de España Vivas con los pies hinchados, quemaduras de cigarrillos en distintas partes del cuerpo y otros signos evidentes de haber sido sometido a una brutal sesión de tortura. En las mismas dependencias policiales, sólo unos meses más tarde, en febrero de 1981, fue asesinado, durante otro interrogatorio, el militante vasco Joseba Arregi. Uno de sus torturadores, el policía Juan Antonio Gil Rubiales, sería ascendido, en 2004, a comisario provincial de Santa Cruz de Tenerife por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. “Al amparo de un sistema podrido y con el recurso cada vez más frecuente a la legislación especial, la tortura, también en nuestra piel de toro, se ha convertido en un método sistemático para la represión”, escribe Juan Ramos en estas páginas. Él mismo sufrió en sus propias carnes, más de una vez, los métodos de torturadores franquistas como los hermanos Creix, que convirtieron, durante años, la vieja Jefatura Superior de Policía de Barcelona, ubicada en la Via Laietana, en la casa de los horrores. Muchos pupilos de los Creix y de otros torturadores del Régimen, como el siniestro comisario Yagüe o Roberto Conesa, hicieron carrera durante la Transición, y su herencia sigue activa hoy. Las terribles imágenes que mostramos en portada –el cadáver de Agustín Rueda y el rostro desfigurado de Unai Romano- se tomaron con más de dos décadas de diferencia, pero tienen un nexo común: la tortura como instrumento político para combatir a la disidencia más comprometida. En la dictadura, en la Transición y en esto que hay ahora. Además, la carta blanca para la práctica de los malos tratos, otorgada por la actitud del Gobierno, se extiende también a las policías autonómicas y locales, según el informe de la Coordinadora para la Prevención de la Tortura. En este terreno, como en tantos otros, Zapatero sigue los pasos de Felipe González. Sólo hay que recordar el caso de Rodríguez Galindo, virrey de Intxaurrondo y una de las principales responsables del “GAL verde”, que fue ascendido a general por González, a pesar de encontrarse imputado, en el caso Lasa y Zabala, por secuestro, torturas y asesinato. Finalmente sería condenado, pero está en su casa. Bajo el mando de Galindo medraron fieras como el sargento Dorado Villalobos, autor material del asesinato de Lasa y Zabala, que, ya había sido condenado anteriormente por torturas e indultado por Felipe González. Tras un casi imposible recorrido en busca de la verdad, las denuncias de malos tratos se encuentran siempre con todo tipo de obstáculos judiciales, policiales y políticos. En las pocos casos que se consigue una condena en firme para los torturadores, al final aparece el indulto gubernamental. La red Galindo fue también responsable de torturar hasta la muerte, en Intxaurrondo, al conductor de autobuses Mikel Zabaltza. Le interrogaban sobre algo que él no podía saber, porque no tenía ninguna relación con ETA, y a sus torturadores se les fue la mano. Era el año 1985. Su cadáver apareció en el río Bidasoa. Aún recordamos con indignación el repugnante reportaje que realizó sobre este caso Javier Basilio, para el programa de TVE “Informe Semanal”, avalando, con sorna, la versión oficial de la Benemérita institución. Eran los tiempos de la radiotelevisión felipista, infestada de comisarios políticos que miraban con lupa cualquier referencia informativa a los GAL o a la OTAN. La cosa no ha cambiado nada. Hace unas semanas, en el “Diario Hablado” de las dos de la tarde, de Radio Nacional, se informó brevemente sobre las demoledoras conclusiones de Amnistía Internacional en relación con la tortura en España. Cuando finalizaron las palabras de la representante de este organismo, el comisario jefe del programa, Rafael Bermejo, no pudo quedarse callado. “Esa señora –dijo con desdén- probablemente no sabe que los miembros de ETA tienen órdenes de denunciar torturas cuando los detienen”.

Bono: comportamiento de un político postfranquista ante la libertad de expresión

Bono: comportamiento de un político postfranquista ante la libertad de expresión

Francisco Badarán (Para Kaos en la Red)14-06-2008

 

En un acto reciente de homenaje a los ex-presos y represaliados políticos de la dictadura franquista, celebrado en el Congreso de los Diputados, el Presidente de esta cámara, José Bono, se ha tomado la libertad de recriminar a alguno de los “homenajeados” por mostrar una bandera republicana. En su intervención, Bono se ha quitado la careta espetando a los allí presentes lindezas tales como “Ustedes son invitados del Congreso y de la legalidad, que es la que marca la Constitución; por tanto, no puedo aceptar manifestaciones que no son legales en este momento”, o “la legalidad es el único imperio, ni la comodidad ni los sentimientos”. Asimismo, este político posfranquista ha apostillado que se puede hablar “más alto pero no más claro”. Como era de esperar, varios de estos luchadores por la libertad han respondido al discurso de Bono dando vivas a la República.

No tengo el honor de poder hablar en nombre de los represaliados por el franquismo, pero como ciudadano creo que puedo afirmar que estos señores lucharon por la libertad, la igualdad y la solidaridad, valores representados por el régimen republicano y no por el franquismo ni el posfranquismo. Estoy seguro de que los represaliados por el franquismo no lucharon por un régimen monárquico, que consagró como rey a un militar elegido por Franco. Tampoco lucharon por un régimen que financia a la Iglesia y deja en sus manos la educación de la población. Ni por un régimen que basa su poder en la alienación de las personas mediante la televisión y los demás medios de comunicación de masas, y que, cuando esto no es suficiente, utiliza la tortura y la cárcel como medio para escarmentar y amedrentar a los discrepantes. Ni por un régimen neoliberal, basado en la ley del más fuerte, capaz de generar grandes desigualdades y de crear altos niveles de pobreza. Ni por un régimen en el que la justicia es una quimera y que, controlada por el Gobierno de turno, deja estar por encima de ella a los delincuentes de cuello blanco y es despiadada con los más débiles. Ni por un régimen en el que los derechos humanos son pisoteados con la mayor naturalidad para acallar a los oponentes, impidiendo la libertad de expresión, de asociación y de manifestación. Ni por un régimen basado en la corrupción de gentes sin escrúpulos, muchos de los cuales son políticos que se autoproclaman paladines de la democracia. Ni por un sistema que mantiene secuelas del Antiguo Régimen, bien representadas por los grandes de España, duques, condes y otras raleas, que mantienen viva la lacra del latifundismo en nuestro país.

Evidentemente, el enarbolar la bandera republicana y dar vivas a la república demuestra que, al menos, muchos de los presentes lucharon por algo muy diferente del posfranquismo actualmente existente. Y la intervención de Bono muestra claramente su concepto de la democracia y la libertad de expresión. Si, tal como ha puesto de manifiesto este político posfranquista, la interpretación de la Constitución permite considerar que enarbolar una bandera republicana no es un acto legal, lo único que podemos decir es que esta constitución es una basura indigna de llevar tal nombre y que el Estado Español se encuentra a años luz de una auténtica democracia.

Realmente, no era necesario que Bono se hubiera quitado la careta en este acto, pues ya conocemos su verdadera cara, y la de su partido, el PSOE, cuya única ideología es obtener el poder y conservarlo; y para ello vale todo: la intolerancia, la tortura, la defensa del fuerte y la destrucción del débil, etc., etc. Evidentemente, este acto de homenaje en el Congreso de los Diputados, más de treinta años después del comienzo del posfranquismo, no ha sido sino un lavado de cara para ocultar la verdadera ideología del poder vigente. Y la mejor prueba de ello ha sido la bochornosa actuación de Bono. Ensalza hipócritamente la defensa de la libertad a la vez que trata de impedir el ejercicio de ésta recriminando un acto genuino de libertad de expresión

“Señor” Bono, “señor” Zapatero, “señores” del PSOE: MÁS DEMOCRACIA.

¡Viva la República!

Por las 4 horas

Por las 4 horas

     Los recortes que estamos sufriendo los obreros en cuanto a derechos,justo después de habernos legitimado la Constitución y con ella, en el mismo paquete, al sucesor del criminal dictador, Juan Carlos I,  ha sido consecuencia del agotamiento del Movimiento Obrero debido a las continuas desmovilizaciones por parte de sus dirigentes, la mayoría de ellos disfrutando hoy en día de plebendas concedidas por  nuestros enemigos: el killer capitalism (capitalismo asesino).La continua desmotivación desarrollada por estos dirigentes vendidos, tanto de organizaciones políticas de izquierda como de los antes llamados sindicatos de clase (hoy simples apéndices del Gobierno de turno) han traído como consecuencia que en la calle, hoy por hoy, la contestación a tanta ley contra los derechos conseguidos con tanta sangre, se vean desaparecidos como un relámpago.

     No hay contestación y el Consejo de Ministros de la Unión Europea aprueba una ley para permitir trabajar 65 horas semanales. A partir de este momento podemos decir que los sindicatos han desaparecido: se les busca y no se les encuentra. Habrá que pensar cómo se atreverán en adelante a aparecer en los actos del 1º de Mayo recordando a las víctimas de aquella matanza ocurrida en la lucha por la reducción de la jornada laboral a las 8 horas.     A los trabajadores nos pegan un tiro en la nuca y los dirigentes sindicales no están en sus puestos. ¿Cómplices del crimen? Lo son. Han matado la lucha de nuestros antepasados y han vendido la bala de los criminales.

     Debemos enseñarles a estos supuestos representantes de los europeos que ellos no están para disparar contra los que dicen representar sino para obedecer sus órdenes. Y habrá que recordarles que lo que queremos es que trabajen las máquinas y por tanto minimizar la jornada laboral a 4 horas. Queremos vivir en libertad y gracias a la tecnología es posible. Y decirles que en esta crisis quienes únicamente tienen que pagar son todos aquellos que se han aprovechado de ellas sucesivamente: ellos mismos y sus banqueros.

     Solo una respuesta contundente puede parar estas balas, y esa respuesta debe llegar de toda la clase obrera que, utilizando todos los medios a su alcance ha de dar una lección a estos killers capitalist. Seguir mirando hacia otro lado significará que estaremos de acuerdo con la esclavitud y supondrá una muerte súbita de la dignidad.

     En Izquierda Unida nos estamos preparando para la respuesta, solo habrá que poner fecha para la movilización.

     Si no despertamos ya, nuestros enemigos no nos dejarán tiempo ni para dormir.

 

Antonio José Gallardo Rodrigo , responsable del Colectivo de IU de Bigastro

                                          

 

 

    

 

   

La insoportable corrupción

NOTA DE PRENSA DE IZQUIERDA UNIDA DE BIGASTRO

Desde Izquierda Unida de Bigastro queremos denunciar la continuidad de este Ayuntamiento con el proyecto de convertir suelo rústico en  urbanizable parte importante del margen de La Pedrera,  por la repercusión negativa en el medio ambiente y el solo beneficio de los especuladores, Ayuntamiento a la cabeza. Pensamos, desde Izquierda Unida, que ya está bien de hablar del beneficio de los vecinos de este pueblo cuando lo que se busca es siempre el beneficio de los mismos de siempre. Jamás en beneficio de los que verdaderamente tienen necesidades reales. Esto nos hace pensar que en estas continuas  reconversiones hay intereses bastardos, intereses que no nos interesan .... a los vecinos de este pueblo. Y que solo con engaños, entre el juego de la supuesta oposición con representación en el ayuntamiento, nos intentan transmitir como intereses reales de los vecinos de Bigastro. Nada más falso.

    Ya nos han arrancado parte del pulmón de este pueblo, con la urbanización de una cara de La Pedrera, para beneficio del constructor de turno y desde luego, no para el resto de los bigastrenses. La mayoría de los habitantes de los chalets construidos son ingleses. ¿Dónde está el beneficio de los vecinos de aquí? Evidentemente le rompieron la cara a la sierra y en su lugar construyeron chalets no accesibles al pueblo llano. Esa es la realidad de los gobernantes de este municipio, al que ninguna oposición, más que la recién nacida Izquierda Unida, se encargará de denunciar ante los vecinos de este pueblo para que, cuando toque, sepan dar la respuesta necesaria a esta insoportable relación amistosa que tienen muchos ayuntamientos de esta Vega Baja con la corrupción.

 

Antonio José Gallardo Rodrigo

Responsable del Colectivo de Izquierda Unida de Bigastro

 

Esto es corrupción

Esto es corrupción

 

BIGASTRO
Izquierda Unida denuncia que el urbanismo local acaba con el espacio verde de La Pedrera

URBANISMO. Sector D-5, en la zona de La Pedrera. / J. A.

Izquierda Unida de Bigastro critica el modelo de desarrollo urbanístico de la localidad. Este colectivo, según su responsable local, Antonio José Gallardo Rodrigo, denuncia que la continuidad del Ayuntamiento con el proyecto de convertir suelo rústico en urbanizable, parte importante del margen de La Pedrera, tiene una repercusión negativa en el medio ambiente y «sólo beneficia a los especuladores, con el Ayuntamiento a la cabeza».

En un comunicado público desde Izquierda Unida afirman que ya está bien de hablar del beneficio de los vecinos del pueblo cuando lo que se busca es «siempre el beneficio de los mismos de siempre».

La formación, que ha hecho su aparición en la vida política local recuerda que jamás se ha desarrollado una política en beneficio de los que verdaderamente tienen necesidades reales. «Esto nos hace pensar -critica Gallardo- que en estas continuas reconversiones hay intereses bastardos, intereses que no nos interesan a los vecinos de este pueblo».

IU además dice que sólo se realiza con engaños, entre el juego de «la supuesta oposición con representación en el Ayuntamiento», lo que consigue es transmitir como intereses reales de los vecinos de Bigastro una idea falsa de lo que ocurre».

IU afirma que parte del pulmón de este pueblo, con la urbanización de una cara de La Pedrera ya «ha sido arrancada para beneficio del constructor de turno y desde luego, no para el resto de los bigastrenses».

Gallardo sostiene esta afirmación en que la mayoría de habitantes de los chalets construidos son ingleses y se pregunta dónde está el disfrute de los vecinos.

Esa es la realidad de los gobernantes de este municipio, a juicio de Izquierda Unida y avanza que ninguna oposición, más que la recién nacida formación, se encargará de denunciar desde este momento ante los vecinos de este pueblo para que, cuando toque, «sepan dar la respuesta necesaria a esta insoportable relación amistosa que tienen muchos ayuntamientos de esta Vega Baja con la corrupción que impera».

La jerarquía católica con la extrema derecha

 

En plena alianza con la extrema derecha, la jerarquía católica dice que en España no hay libertad religiosa


El cardenal de Toledo, Antonio Cañizares, ha vuelto a realizar manifestaciones completamente estrambóticas y reaccionarias, a las que se suma el jefe de la jerarquía eclesiástica, el cardenal Rouco Varela. En la fiesta del Corpus Christi ha declarado que en España “no hay libertad religiosa” y una vez más se ha vuelto a quedar tan tranquilo.

Estos poderosos mitrados olvidan que su Iglesia goza desde hace decenios (gracias a su connivencia con un régimen que anuló las libertades y que asesinó y encarceló a cientos de miles de ciudadanos) de privilegios financieros e institucionales que son radicalmente impropios de cualquier estado democrático.

Aquí, en contra del más mínimo respecto a los ciudadanos que no tienen creencias religiosas, los ministros toman posesión de sus cargos delante de un crucifijo y de los Presupuestos Generales del Estado se destinan más de 5.000 millones de euros anuales a financiar a la Iglesia Católica:

- 170 millones de euros en aplicación de la opción de los contribuyentes al hacer la declaración de la renta.

- 517 millones de euros para pagar los sueldos de los más de 15.000 profesores de religión en la enseñanza pública.

- 3.200 millones de euros para la financiación de la enseñanza concertada religiosa.

- 800 millones de euros en concepto de cesiones de terrenos, exenciones y bonificaciones fiscales.

- 200 millones de euros para mantenimiento del patrimonio inmobiliario eclesiástico.

- 30 millones de euros para sueldos de capellanes en el ejército, hospitales y prisiones.

De modo vergonzoso, y paralelamente a esta financiación privilegiada, trece organizaciones religiosas participaron en actividades financieras ilegales destapadas en el llamado “caso Gescartera” y la jerarquía controla la empresa SICAV para invertir en acciones de empresas como Pfizer, que fabrica anticonceptivos de los que luego impide utilizar a sus fieles, en fabricantes de licores o en las que explotan o en otras que han explotado a mujeres y niños o el medio ambiente como Inditex o Endesa.

Y por si todo eso es poco, los jerarcas de la Iglesia católica española financian con el dinero de todos los ciudadanos una cadena de radio en la que insultan a los gobernantes que no sean de extrema derecha (como incluso ahora está pasando con Mariano Rajoy), se difunden mensajes racistas y xenófobos, se lanzan proclamas ultraderechistas y se crea un clima de maniqueísmo totalitario que no hace sino dividir a la población y crear odio y enfrentamiento.

Dirigentes católicos como Calizañes y Rouco son los responsables de todo esto, creo yo que en contra de millones de fieles católicos que viven sus creencias al margen de esta deriva hacia la extrema derecha de sus jerarcas pero que desgraciadamente permanecen demasiado callados.

Yo no creo que tengamos que permanecer en silencio. No podemos hacerlo. Es preciso levantar la voz y exigir a la jerarquía católica respeto a los valores constitucionales y sometimiento estricto a los principios de la democracia, siquiera sean tan débil como la nuestra. Ni Cañizares, ni Rouco y compañía son más que los demás, ni los demás debemos estar dispuestos a aceptar que ellos actúen y disfruten de privilegios como si fueran portadores de derechos vedados al común de los ciudadanos. Ya está bien. Están en su derecho de organizarse y actuar en las filas de la extrema derecha más radical pero deberán entonces someterse a la misma prueba de representatividad que otros políticos y partidos. El Estado democrático debería ser rotundo y decirle muy claramente a estos dirigentes de la extrema derecha que hasta aquí hemos llegado.