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Resumen
- 29/07/2008 17:12 - La tortura como instrumento político
- 29/07/2008 17:34 - Lili Marleen
- 29/07/2008 17:40 - (Los ladrones asesinos)
- 29/07/2008 17:47 - La democracia menguada
- 29/07/2008 17:49 - España la mejor
- 29/07/2008 17:52 - ¿Qué tienen en común el Psoe y el Pp?
- 31/07/2008 19:08 - Los gestores locales del capital
La tortura como instrumento político
editorial de El otro País Julio de 2008 Treinta y tres años después de la muerte del dictador, la práctica de la tortura en España continúa siendo habitual. El discurso oficial sigue centrándose en la supuesta excepcionalidad de los malos tratos, pese a los datos conocidos, que, según la Coordinadora para la Prevención de la Tortura, se cifran en una media de alrededor de 700 casos anuales desde el año 2001. Por su parte, el Relator Especial de la ONU para el tema de la tortura, Manfred Nowak, recogiendo la información facilitada por la Coordinadora, señala que aquí se produce el archivo sistemático de las denuncias por torturas y malos tratos, y destaca, además, los retrasos en su investigación o la falta de impulso procesal. También recoge, con escándalo, algunos ejemplos de pronunciamientos judiciales indignantes, en relación con las correspondientes denuncias por torturas, o declaraciones de apoyo de autoridades públicas a funcionarios condenados por este tema, incluidos homenajes públicos, indultos y demás actitudes institucionales que expresan la falta de voluntad política para garantizar los derechos de las personas en este ámbito. Esa ha sido la tónica general desde el inicio de la Transición hasta hoy. En este número recordamos el asesinato del joven anarquista Agustín Rueda, hace treinta años, en la prisión de Carabanchel, a manos de sus carceleros, durante un criminal interrogatorio. Sus verdugos no llegaron a pasar ni ocho meses encarcelados. Un par de años después, el 6 de septiembre de 1980, fallecía, en las dependencias de la Dirección General de Seguridad, José España Vivas, de 25 años, activo militante del movimiento ciudadano de Alcalá de Henares y acusado de tener conexiones con los GRAPO. Oficialmente, sufrió un infarto mientras estaba siendo interrogado por agentes de la Brigada Central de Información y no se realizó ninguna investigación sobre su muerte. Sin embargo, unas fotos obtenidas en el Instituto Anatómico Forense mostraban el cadáver de España Vivas con los pies hinchados, quemaduras de cigarrillos en distintas partes del cuerpo y otros signos evidentes de haber sido sometido a una brutal sesión de tortura. En las mismas dependencias policiales, sólo unos meses más tarde, en febrero de 1981, fue asesinado, durante otro interrogatorio, el militante vasco Joseba Arregi. Uno de sus torturadores, el policía Juan Antonio Gil Rubiales, sería ascendido, en 2004, a comisario provincial de Santa Cruz de Tenerife por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. “Al amparo de un sistema podrido y con el recurso cada vez más frecuente a la legislación especial, la tortura, también en nuestra piel de toro, se ha convertido en un método sistemático para la represión”, escribe Juan Ramos en estas páginas. Él mismo sufrió en sus propias carnes, más de una vez, los métodos de torturadores franquistas como los hermanos Creix, que convirtieron, durante años, la vieja Jefatura Superior de Policía de Barcelona, ubicada en la Via Laietana, en la casa de los horrores. Muchos pupilos de los Creix y de otros torturadores del Régimen, como el siniestro comisario Yagüe o Roberto Conesa, hicieron carrera durante la Transición, y su herencia sigue activa hoy. Las terribles imágenes que mostramos en portada –el cadáver de Agustín Rueda y el rostro desfigurado de Unai Romano- se tomaron con más de dos décadas de diferencia, pero tienen un nexo común: la tortura como instrumento político para combatir a la disidencia más comprometida. En la dictadura, en la Transición y en esto que hay ahora. Además, la carta blanca para la práctica de los malos tratos, otorgada por la actitud del Gobierno, se extiende también a las policías autonómicas y locales, según el informe de la Coordinadora para la Prevención de la Tortura. En este terreno, como en tantos otros, Zapatero sigue los pasos de Felipe González. Sólo hay que recordar el caso de Rodríguez Galindo, virrey de Intxaurrondo y una de las principales responsables del “GAL verde”, que fue ascendido a general por González, a pesar de encontrarse imputado, en el caso Lasa y Zabala, por secuestro, torturas y asesinato. Finalmente sería condenado, pero está en su casa. Bajo el mando de Galindo medraron fieras como el sargento Dorado Villalobos, autor material del asesinato de Lasa y Zabala, que, ya había sido condenado anteriormente por torturas e indultado por Felipe González. Tras un casi imposible recorrido en busca de la verdad, las denuncias de malos tratos se encuentran siempre con todo tipo de obstáculos judiciales, policiales y políticos. En las pocos casos que se consigue una condena en firme para los torturadores, al final aparece el indulto gubernamental. La red Galindo fue también responsable de torturar hasta la muerte, en Intxaurrondo, al conductor de autobuses Mikel Zabaltza. Le interrogaban sobre algo que él no podía saber, porque no tenía ninguna relación con ETA, y a sus torturadores se les fue la mano. Era el año 1985. Su cadáver apareció en el río Bidasoa. Aún recordamos con indignación el repugnante reportaje que realizó sobre este caso Javier Basilio, para el programa de TVE “Informe Semanal”, avalando, con sorna, la versión oficial de la Benemérita institución. Eran los tiempos de la radiotelevisión felipista, infestada de comisarios políticos que miraban con lupa cualquier referencia informativa a los GAL o a la OTAN. La cosa no ha cambiado nada. Hace unas semanas, en el “Diario Hablado” de las dos de la tarde, de Radio Nacional, se informó brevemente sobre las demoledoras conclusiones de Amnistía Internacional en relación con la tortura en España. Cuando finalizaron las palabras de la representante de este organismo, el comisario jefe del programa, Rafael Bermejo, no pudo quedarse callado. “Esa señora –dijo con desdén- probablemente no sabe que los miembros de ETA tienen órdenes de denunciar torturas cuando los detienen”. |
Lili Marleen
Vor der Kaserne,
vor dem grossen Tor
stand eine Laterne
und steht sie noch davor...
Se cantó a ambos lados de la trinchera de la II Guerra Mundial, haciéndose famosa con el tiempo y versionada en distintos idiomas hasta convertirse en la canción de guerra más popular conocida hasta hoy. Lale Andersen, Vera Lynn, Marlene Dietrich, Willy Fritsch, Anne Shelton y Lycky Mannheim... son algunos de sus más famosos intérpretes.
Pero hay otra canción, también muy extendida por los siglos y entre las gentes, que es la canción del verano y el otoño de muchos años, mezcla de gritos y susurros, de sangre, lágrimas y excremento, es la canción de la tortura, ¡tan española y tan presente! Muy versionada en el mundo por gobernantes y esbirros. Termómetro de degradación humana y de gobiernos de indignidad. Puesta en práctica por el poder y la autoridad contra el rebelde. ¿Y los jueces? Son ministros de Interior y de Guerra o, dicho de otro modo, la justicia española es un policía enmascarado o un militar invasor en un país del mundo. Porque España sigue siendo un país colonial, pura cloaca, con rey, jueces, políticos y policía de dictadura. Donde al inmigrante se le trata como delincuente y al rebelde e insumiso se le criminaliza. Donde el gobierno tiene la osadía de decir abiertamente que sobre su tortura "ni hay pruebas ni las habrá", porque el hoy juez mañana es ministro de tortura e indultador de torturadores. Aquí al torturador se le asciende con palmada en la espalda como vasallo leal y los jueces archivan el caso. Su indagación-colaboración consiste en preguntar al torturador educada y finamente si tortura. En España los jueces son, a menudo, muy corteses con los torturadores y muy agrios y chulescos con los torturados. Donde una jueza es vicepresidenta y un juez es portavoz de un gobierno criminal en el que, como dice el libro negro sobre el "Informe 2008 de amnistía internacional", la policía española entre el 2002 y 2005 participó en los interrogatorios en el campo de concentración de Guantánamo, y el gobierno negó que más de 50 vuelos, fletados por la CIA estadounidense con origen o destino en Guantánamo, hicieron escala en territorio español entre 2002 y 2007, un gobierno que incomunica a los detenidos y los tortura sistemáticamente con la colaboración de los jueces, algunos medios de comunicación y con el silencio de casi todos los partidos políticos. Cuenta Gara del 28 de julio que "los diez vascos y vascas, arrestadas la semana pasada por la Guardia Civil han denunciado ante Baltasar Garzón haber sido víctimas de torturas y malos tratos en los días en que han permanecido incomunicados". Baltasar Garzón es un juez colaborador, que silba ante los torturados de aquí y para borrar su mala imagen trata de hacer algo en países lejanos. Hay que decirlo abiertamente: tenemos un gobierno y unas instituciones que amparan el crimen. Y esto es grave. ETA y algunos partidos y movimientos populares críticos y rebeldes con España y el capitalismo han puesto en claro que España, en materia de derechos humanos, se mueve en la órbita de la Edad Media, de la banda de los torturadores del mundo o, con otras palabras, se constata una vez más que en España el fascio no ha sido derrotado: revístase de socialismo, democracia cristiana o de sucesores de Franco. La basura va reptando por las instituciones. Da miedo y produce espanto escuchar los relatos de las gentes que han sufrido en las mazmorras los interrogatorios de este gobierno y sus aparatos e instituciones, ver sus caras y su ánimo, sentir su humillación en sus ojos y en su voz. No cuesta mucho ver en ellos al Giordano Bruno ultrajado y violado del 1600, por cierto, tortura llevada a cabo también hoy, como entonces, con la bendición de la Conferencia episcopal española, eso sí, ésta muy crítica en temas de pito y jodienda. ¡Cuántos en estos años de "democracia" no se han visto en Euskal Herria protagonistas de los caprichos de Goya, de sus grabados de terror!, en expresión de Eva Forest. Sencillamente hay numerosos relatos que estremecen sólo el oírlos.
Cuenta Manuel F. Trillo en su excelente artículo "Zapatero y la tortura en España" que "la tortura es gratis en España, lo es en todos los países, y en todos los tiempos, pero en España, en la linda España zapaterista, la tortura y los torturadores lo tienen aún mejor". Un gobierno que busca convertir al personal en súbdito y no en ciudadano, que coarta al ciudadano crítico, insumiso y disidente en sus derechos mediante el miedo y el pavor. Su divisa y grito de guerra es la sumisión, el nuestro debe ser el ya expresado por Immanuel Kant: ¡sapere aude!
El 8 de febrero de 1600, apenas Giulio Materenzii leyó en voz alta la acusación y la sentencia contra Giordano Bruno, parece ser que aquel "hereje" incorregible -según refiere el conde de Ventimiglia, uno de sus discípulos- no pudo aguantar más y pronunció las famosas palabras, que constituyen un legado para cuantos, por amor a la verdad, superan su miedo a una autoridad al parecer infaliblemente divina:
Maiori forsan cum timore
sententiam in me fertis,
quan ego accipiam
Tal vez dictáis contra mí
una sentencia con mayor temor
del que tengo yo al recibirla.
Cuenta Eva Forest en "Una extraña aventura", pág. 131, que "cuando llegamos a la cárcel mi compañero se cagó. Después de haber sido torturado de todas las formas posibles, machacada la cabeza con una barra de hierro en el momento de su detención, de perder dientes y pasar por las peores vejaciones, al entrar le mandaron que se pusiera en cueros para el cacheo. Que se doblara hacia adelante para dejar bien visible el ano. Y cuando el funcionario tenía su ojo cerca del ojo del culo, presto ya a introducir el dedo, se cagó. Él dice que fue como un acto de liberación, la única posible en aquella precaria situación en que nos encontrábamos, una mínima respuesta".
Rebelarse y hacer frente a un gobierno criminal, que farda de coartar y vilipendiar los derechos elementales de los ciudadanos insumisos y rebeldes, no sólo es una necesidad y un deber sino, además, signo de dignidad y hombría tanto en la época de Giordano Bruno como en nuestros días.
(Los ladrones asesinos)
Leo una noticia en La Opinión de Málaga que muestra por dónde van las cosas de la economía, tal y como vengo analizando desde hace meses: "Los bancos ya niegan la mitad de los créditos para comprar coches". Creo recordar que hace unas semanas también comenté otra noticia parecida: "La Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios reveló que el 72,8% de los jóvenes que fueron encuestados para este fin, había asegurado que alguna entidad bancaria les había denegado su solicitud de financiación en los últimos meses".Me parece que las dos muestran de manera muy clara lo que está pasando. Las entidades bancarias se han dedicado en los últimos meses a colocar los recursos depositados por sus clientes en inversiones sumamente arriesgadas, muy rentables (para los bancos) pero muy peligrosos para su solvencia y para la marcha general de la economía.
Al dedicar muchos recursos a la especulación en el sector inmobiliario, en los productos financieros sofisticados pero opacos y peligrosos que pueblan los mercados financieros internacionales, los bancos han incentivado la actividad económica más volátil e insostenible, la que menos riqueza y empleo crea y la que más destruye nuestros recursos naturales. Y, a la postre, cuando las burbujas que ellos mismos habían contribuido a crear con la complicidad de los bancos centrales comienzan a saltar, se encuentran con que sus balances están deteriorados, que no tienen liquidez, que se han evaporado los depósitos. Y cierran el grifo a los empresarios y a los consumidores.
De esa forma ahogan y destrozan la actividad económica y van a provocar un desempleo masivo, subidas de precios desorbitadas como consecuencia de la especulación y de las tensiones en los mercados y una crisis sin parangón.
Los bancos y las entidades financieras son los culpables de todo lo que está pasando. Se han hecho de oro. Ninguna otra actividad ha tenido la rentabilidad que han alcanzado especulando, haciendo insostenible la actividad económica y cargando sobre sus clientes gastos, comisiones y ahora intereses de usura.
Se trata de una inmoralidad aberrante. Es preciso que la sociedad considere esta actividad como repugnante y que debe ser erradicada para siempre por las consecuencias dramáticas que está provocando en la vida de millones de personas e incluso en el futuro del planeta.
Hace solo unos años parecía bien que las mujeres no votaran, que no pudieran comprar o salir de viaje sin el permiso del marido o de su padre. Se veía normal que un marido pegara a su esposa. Hoy día, sin embargo, la sociedad considera que todo eso es repugnante y lo condenamos y prohibimos. Igual debemos hacer con la práctica bancaria tal y como ha llegado a ser en nuestros días.
Es un imperativo ético ya inaplazable que debe ponerse en marcha a partir de tres grandes medidas:
- Creación de banca pública con una lógica financiera que rompa con la que vienen imponiendo los bancos privados.
- Establecimiento de límites a la creación de dinero bancario.
- Impuestos sobre actividades especulativas y transacciones financieras no productivas.
- Impuesto extraordinario sobre beneficios bancarios y grandes patrimonios.
Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga (España). Su web personal: www.juantorreslopez.com
La democracia menguada
Cuando en mayo de 2006 empezaron las sentadas reivindicativas del derecho a una vivienda digna, de las que luego nació un movimiento social que dio en llamarse V de Vivienda, numerosos medios se hicieron eco de las protestas. Resultaban vistosas, sorprendentes por su espontaneidad y la gran cantidad de jóvenes que participaban en ellas y además llamaban la atención acerca de un gravísimo problema social del que ya era imposible dejar de hablar. Coincidieron más o menos en el tiempo con la eclosión de escándalos de corrupción inmobiliaria, lo que pudo hacer bien visible que durante años los poderes públicos, en connivencia con empresarios voraces, habían apuntalado un orden social en el que, mientras una elite se forraba obscenamente, cerca de ocho millones de ciudadanos veían negado un derecho que dice garantizarles el artículo 47 de la Constitución. En un país, por cierto, en el que se acumulaba cerca de la mitad del volumen de construcción de toda la Unión Europea y había sin embargo más de tres millones de viviendas vacías.
No quedaba más remedio que hablar de ello, no fuera a ser que el malestar ciudadano se desmandara, o, peor aun, que los ciudadanos empezaran a pronunciarse sin líderes que los apadrinaran. Y los dirigentes de los grandes partidos políticos comenzaron a hablar de ello. Claro que sólo para arrojar a la cara del adversario sus casos de corrupción y justificar los propios, o bien para alardear de políticas de vivienda que en la práctica han demostrado ser catastróficas, porque aquí nadie ha querido, ni quiere, matar a la gallina de los huevos de oro del ladrillo y la especulación. A los ayuntamientos –o, mejor dicho, a sus gestores públicos- les ha ido de maravilla con el tinglado y a los partidos políticos digamos que no les ha estorbado.
Inaugurado el debate donde convenía, es decir, en las tribunas de los mítines, los parlamentos o los grandes medios de prensa, en las que todo asunto puede transformarse en disputa electoral, los que sobraban eran los ciudadanos, salvado sea su mero papel de oyentes. A medida que las asambleas de base por una vivienda digna fueron madurando, y según fueron desvelando la escandalosa maraña de intereses económicos que se beneficiaban de la miseria de la mayoría de la población, la atención en general de la prensa hacia ellas se fue enfriando hasta casi olvidarlas por completo, con las fugaces excepciones de breves notas casi siempre alusivas a enfrentamientos con la policía. Entristece ver cómo un movimiento ciudadano independiente de burocracias sindicales, de los aparatos de los partidos y desde luego de grupos empresariales, y capaz no obstante de armar una alternativa social propia, se vuelve de inmediato por ello sospechoso. Entre nosotros, la democracia no abarca a aquellas expresiones que no se canalicen por estructuras de poder bien reconocibles.
Se tolera y a veces hasta se estimula que la ciudadanía se queje de algún mal social y reclame el cumplimiento de un derecho. La demanda cívica se puede manejar a gusto de cada demagogo para tratar de obtener ventaja en los foros mediáticos. Es bien sabido que todo autoritarismo precisa para su sostenimiento de la invocación constante al pueblo soberano, siempre que la soberanía del pueblo no pase de mero adorno. Ésa parece ser la tendencia de cualquier forma de poder, incluso la de Estados liberales, por más que en éstos la elusión de la voluntad popular recurra a procedimientos más sutiles, como en su día advirtió Tocqueville. A la llamada opinión pública se le dará la ocasión de quejarse o, como mucho, de dar respuestas simples, de ésas que caben en las encuestas al uso. Pero si la ciudadanía, o siquiera una minoría dentro de ella, aparte de quejarse, comienza a señalar las causas profundas de los males sociales, la cosa se vuelve preocupante. Y ya si se atreve a organizar una alternativa consciente de cambio, se desencadena la alarma.
La marginación en tal supuesto es un primer paso para ahogar la gran o pequeña rebeldía que haya despertado. Para los jóvenes de las protestas por la vivienda se busca además un escarmiento ejemplar. Y no es el único caso. Ya no resultan insólitas las condenas a prisión de huelguistas –recuérdese a los sindicalistas que inspiraron la película Los lunes al sol-, de manifestantes antiglobalización o de estudiantes. Y la condena lleva siempre aparejada un odioso estigma social; los que alzan la voz al margen de una u otra oficialidad son convenientemente catalogados como «antisistema», «radicales» o «extremistas». Habitan el subsuelo de la comunidad aceptable. Estremece comprobar lo fácil que resulta el encasillamiento, aunque un movimiento como V de Vivienda esté denunciando ni más ni menos que lo que son conclusiones de un informe sobre la vivienda en España de la ONU que se publicó en enero de este año y sobre el que también, qué casualidad, se abatió el silencio.
El simple hecho del atroz castigo que para estos jóvenes se pide debería mover a escándalo. Piensa uno que si el novelista Norman Mailer, quien atravesó el cordón policial que resguardaba el Pentágono en la mítica marcha contra la guerra de Vietnam en 1967, hubiese tenido similar ocurrencia hoy y aquí podría haberse pasado un lustro a la sombra. Pero lo más grave es la represión de la disidencia que se pronuncia sin poderes políticos, económicos o mediáticos que la amparen, esto es, con absoluta libertad. La mayoría silenciosa tendría que empezar a preguntarse qué democracia es ésta que repudia la ciudadanía activa, saludablemente desconfiada con el poder y que no se conforma con votar cada tantos años y responder encuestas de opinión. No tendría que olvidar, en fin, las manidas palabras del pastor Martin Niemöller que se atribuyeron a Brecht: «Cuando vinieron a por los comunistas guardé silencio…».
España la mejor
Pongo la radio y casualmente oigo al monarca referirse a España con un tono excitado. Demasiado contento, pienso. Una cosa es que acepte la situación y que diga incluso que “hemos sufrido, pero ha merecido la pena, me alegro por todos, por el equipo y por España entera”, pero que él también se alegre me extraña bastante.
La dejo y salgo a la calle enseguida a ver si así salgo de dudas. El revuelo es tremendo. Los que no conducen coches a toda pastilla van corriendo en grupos por la calle. Lo que veo me hace caer en la cuenta de que me ha tocado en el bando nacional: todas las banderas que se ondean son rojigualdas.
Un momento después los cantos, los gritos y los abrazos me hacen descartar lo que pensaba. Entonces pregunto a unos que si es que han bajado las hipotecas, subido los salarios, aumentado el gasto social. Me miran con cara de lunáticos y se van agarrados a sus botellas.
Le pregunto a otro con una apariencia más serena si es que celebran la disolución del ejército y que todos sus gastos vayan a pasar a pensiones, sanidad, educación e investigación y me contesta que a quién le importa eso, que España es la reina de Europa.
Al que lleva la bandera más grande le pregunto si es que hemos salido de la OTAN, si han vuelto para siempre las tropas de Afganistán y Líbano, si hemos renunciado a la directiva de la Unión Europea sobre emigración, pero no me escucha, los gritos de viva España, España la mejor, España campeona, no dejan oír -ni seguramente pensar- otra cosa.
Llamo al psiquiatra para que me haga un reconocimiento y me contesta que si estoy loco, que cómo se me ocurre llamarle en mitad de la fiesta.
¿Qué tienen en común el Psoe y el Pp?
Iglesia
Sin hacer un análisis profundo se podría decir que el PP se lleva bien con la iglesia y el PSOE no. El PP le cede tierras -a priori de uso público[4]-, el gobierno de Aznar le dio una dotación a la iglesia de 128´1 millones de euros[5]... En cambio, desde que el PSOE ganó en el año 2004 no ha habido momento sin disputa con la iglesia. Primero fueron los supuestos atentados contra la familia que impulsaron a la iglesia a tomar las calles para imponerles sus normas morales a quienes ni siquiera creen en ellos. Después fue la asignatura de educación para la ciudadanía, asignatura inconstitucional según Rouco Varela[6], y arma de adoctrinamiento masivo según los medios conservadores[7], y ahora la separación entre la iglesia y el estado que el PSOE recogió en su último programa electoral[8]. Todo lo expuesto entra en contradicción con el dinero que el PSOE da a la iglesia, 150 millones de euros de la dotación de IRPF; 3.200 millones de euros en subvenciones a colegios concertados; 517 millones para sueldos de profesor de religión; 90 millones a organizaciones sociales; 60 millones a hospitales e instituciones de beneficencia; 30 millones a capellanías castrenses en cárceles y cuarteles; 200 millones para el patrimonio inmobiliario y artístico; 60 millones para otras actuaciones en el ámbito urbano[9 - 10]. La separación que el PSOE añadió en su programa como parte de su campaña electoral parece ser regresiva, ya que el PSOE votó en contra de una ley que exigía la retirada de los símbolos religiosos en actos institucionales[11], una acción insignificante comparada con la ruptura con la iglesia que el PSOE no pudo asumir. Además, el PSOE respeta y no pretende revisar, ni mucho menos romper, los acuerdos con la Santa Sede, donde se recoge el compromiso del estado español a financiar a la iglesia, siendo imposible hacer realidad el compromiso que el PSOE hizo ya en la primera legislatura; en los tres primeros años -de la primera legislatura del PSOE- la iglesia se autofinanciaría[12].
Inmigración
Como se pudo observar en la pasada campaña electoral el Partido Popular prometía mano dura con la inmigración. Medidas como obligar a los inmigrantes a aprender "nuestra cultura" -me gustaría pensar que los valores culturales de Rajoy son distintos a los míos- o expulsarlos si no encontraban trabajo en unos pocos meses[13] mostraban que la linea del PP respecto a este tema no había cambiado, sino que se había endurecido. Sin embargo el PSOE además de tildar esa iniciativa de xenófoba[14] se beneficiaba de la información que daban los medios para aparecer como la alternativa favorable a la inmigración, en contraposición con el PP[15]. Sin embargo el PSOE, estando en la oposición en el año 2003 pactó la reforma de la ley de extranjería propuesta por el PP[16], y en los años que lleva el PSOE en el gobierno ya ha invitado al PP a reformar la ley de inmigración más de una vez [17 - 18]. Fue el ejecutivo del PSOE el de la valla de Melilla, donde se sucedían palizas tan brutales como [esta], de las que el gobierno no se hacía responsable ni sancionaba a nadie. El PSOE el otorgó un poder a los empresarios para que legalizasen a los inmigrante , justo a los que, por pura plusvalía, les convenía que fueran ilegales para hacerlos trabajar más horas por menos salario y poder echarlos cuando les convenía. También fue el PSOE el que creó complicados procesos burocráticos como la carta de invitación[20]para que los inmigrantes , aquellos que vienen de países pobres, lo tuvieran más difícil incluso a la hora de venir como turistas. Esa carta además de costar 103 euros, exige entrevistas con la policía para demostrar los vínculos entre quien la pide y quien la recibe, exige estar en propiedad de un piso, pide como requisito fundamental el pasaporte compulsado de la persona que recibe la carta en la embajada española del país del residente, proceso caro por los precios que pone el estado español en sus embajadas y por el envío internacional. Por si esta deriva derechista en cuanto a inmigración[21] no fueran suficientes para dejar de decir que el PSOE hace de España un coladero de inmigrantes, podemos observar como el PSOE se posicionó con la derecha europea para sacar adelante una directiva que considera delincuentes a los inmigrantes sin papeles, y que permite a enviar a los niños de vuelta a países que no tienen que ser el de su procedencia[22]. Antes de esto países como Brasil o Uruguay se quejaron del maltrato que sufrían sus ciudadanos en Barajas [23].
Imperialismo
El Partido Popular ha brindado su apoyo a los Estados Unidos muchas veces. La guerra de Irak y la implicación en el golpe de estado en Venezuela[24] son sólo los más claros y recientes ejemplos de ello. La intensa colaboración del gobierno de Aznar queda registrada en fotos como la de las Azores o en hechos como la entrega de la medalla del congreso de los EEUU. El PSOE por el contrario mientras estaba en la oposición se manifestaba contra la guerra y prometía la retirada de las tropas de Irak, su máximo representante no se levantó al paso de la bandera estadounidense en el desfile del Día de la Hispanidad del 2003... Acciones todas ellas que daban imagen de un PSOE como alternativa a la insumisión de las políticas pro norteamericanas del PP, que se culminó cuando el PSOE ganó las elecciones y cumplió la promesa de la retirada de las tropas de Irak. Noticias todas ella profusamente difundidas por los medios. Sin embargo, en esos medios es imposible encontrar otras informaciones que parecen hacer ver la intensa colaboración del gobierno del PSOE con los Estados Unidos. Las bases de la OTAN, instaladas en los años 80 por el mismo PSOE que subió al poder prometiendo un No a la OTAN[25], son un claro ejemplo de esa complicidad. Estas bases cumplen diferentes funciones, la de Rota por ejemplo es un almacén de armas, la de Morón está enfocada a dotar de capacidad de intervención militar en el área del Mediterráneo y Asia central a las fuerzas aéreas de EEUU. Prueba de ello son las 294 operaciones de bombardeo sobre Irak de los B-52 de la USAF que el gobierno del PSOE permitió durante la Guerra del Golfo directamente desde Morón[26], a parte de estas existen otras bases como la de Zaragoza, usada como escala, repostaje y entrenamiento de la aviación de guerra norteamericana[27]... El PSOE hizo a España -y la mantiene-, miembro de la OTAN, organización militar subordinada a los intereses imperialistas norteamericanos [28] que impone sus soluciones con violencia, como se ha demostrado por sus acciones en Yugoslavia, Afganistán, Irak... Una organización que comete asesinatos llamados daños colaterales, curiosamente en los mismos países en los que Estados Unidos tiene intereses. En diferentes medios de comunicación se recogen noticias de las masacres cometidas por los efectivos de la OTAN en Yugoslavia[29 - [url=http://www.elmundo.es/1999/04/13/europa/13N0000.html30[/url nofollow=yes]], Afganistán[31] e Irak[32].
Los vuelos de la CIA fueron otra de las complicidades del gobierno socialista con el imperio norteamericano. Fue la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa quién recogió en un informe realizado por el parlamentario suizo Dick Marty la participación de España en esta operación de traslado de presos. Presos acusados de terrorismo sin ninguna garantía legal[33], eran trasladados a terceros países donde se les sometía a tortura para obtener información, como Edmund Markey, congresista estadounidense, declaró sobre estos vuelos "El envío de prisioneros al extranjero para conseguir información mediante torturas tales como sumergirlos en agua, arrancarles las uñas de los pies y de las manos, pegarles y aplicarles descargas eléctricas, todo ello a petición de altos funcionarios estadounidenses, es inhumano y debe cesar inmediatamente". Incluso organizaciones como Amnistía Internacional se manifestaron en contra de estos vuelos.[34] De todos los vuelos de la CIA que hicieron escala en España casi cincuenta se dirigieron a Guantánamo, 22 en el gobierno de Aznar y 25 en el de Zapatero, según los datos recogidos por la institución pública Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA). En marzo de 2005 mismo año IU exigió respuestas al gobierno, y unos meses después, en una sesión de control en mayo Llamzares le preguntó en una sesión de control sobre el tema directamente a Zapatero, que ni se dignó a contestarle[35]. Pero no fue hasta noviembre de ese mismo cuando Moratinos, acudió al congreso. En su intervención dijo que sólo se había producido un vuelo a Guantánamo desde España, aunque según el informe de AENA fueron 21 en el momento en el que Moratinos compareció ante el congreso[36]. Cabe destacar como el PSOE se opuso a investigar la relación del PP con Guantánamo argumentando que "el Parlamento actual no puede dedicarse a exigir responsabilidades al Gobierno anterior"[37].
Educación
No es un secreto para nadie que el PP privatice la educación invirtiendo mucho más dinero en la enseñanza privada que en la pública[38] -han llegado a construir colegios con dinero público y cuando están construidos los convierten en concertados[39]-, que apuesten por mantener la asignatura de religión (católica) o que vendan la universidad pública a las empresas privadas mediante el Plan Bolonia. El PSOE se diferencia de esa politica con la asignatura educación para la ciudadanía, ya que, ni deja de subvencionar cada vez más la privada39], ni se opone al proceso de Bolonia, firmado por el PP en 1999, ni preserva el espacio público de las creencias de una parte de la sociedad permitiendo que una forma de ver la vida como es la religión católica permanezca en las aulas, espacio público en el que confluyen muchas creencias y culturas que no tienen los mismos privilegios.
Monarquía
En este aspecto es donde los dos partidos coinciden totalmente. Por parte del Partido Popular es lógico, son conservadores, representan a la clase alta y entre los valores del neoliberalismo no está la igualdad social. En cambio, en el PSOE no lo es tanto. El socialismo considera que los privilegios crean desigualdades, por eso sus reivindicaciones siempre han perseguido ese objetivo, el fin de los privilegios como comienzo de la igualdad social. Desde la democratización de los medios de producción y su gestión pública, pasando por la defensa de la soberanía de los pueblos, el sufragio universal, la nacionalización de las empresas públicas privatizadas, hasta la derogación de los latifundios y los títulos nobiliarios el socialismo demuestra que uno de sus valores primordiales es la igualdad. La monarquía representa mediante el rey Juan Carlos I la jefatura del estado, cargo vitalicio y, como tal, no sometido a cauces democráticos como la votación por sufragio universal cada cierto tiempo, en otras palabras, no se le puede sacar del cargo. Si no ha habido votación para elegir a un cargo, o para ratificarlo cada cierto tiempo no se puede decir que ese cargo representa a un pueblo, ya que el pueblo no lo eligió como su representante. El estado da una dotación a la corona presupuestaria que supera los 14 millones de euros al año[40] de los que no tiene que rendir cuentas a nadie[41], la constitución hace su figura inviolable y le despoja de responsabilidades[42], el código penal blinda a la corona haciendo delito hablar mal de ellos o publicar una imagen que no sea favorable[43]. Si ese código ya tipifica como delito las injurias para el resto de los ciudadanos españoles en sus artículos que van desde el 205 al 216, ¿por qué hacer un apartado especial para los integrantes de la corona?, una prueba más de la negación de la igualdad que personifica la monarquía. La igualdad que el PSOE dice tener como base ideológica en, por ejemplo, su página web queda en entredicho al apoyar una institución que no ha sido elegida directamente por nadie, que no se somete a votación, que recibe dinero sin desempeñar trabajo alguno, que se eleva por encima de los ciudadanos al no tener responsabilidades jurídicas y tener privilegios penales.
Rumores
Ya se ha dicho en este artículo como presentan en los medios a estos dos partidos, oponentes con unas diferencias tan marcadas que la reconciliación es impensable. Pero hay veces que los medios, por interés de los partidos, se salen de esa dinámica e intentan hacer ver parecidos a partidos que realmente no tienen nada en común. Tal es el caso de "La Pinza", debido a la subida de IU en las encuestas de intención de votos a mitades de los años 90 el PSOE mediante sus medios empezó a publicitar "La Pinza"[44]. Consistió en propagar la idea de una IU afín al PP y en contra de pactar con el PSOE. La afinidad de IU con el PP se resumía en el acuerdo conjunto sobre el control del gobierno, es decir, comisiones de investigación y comparecencia de los ministros o del presidente del gobierno. En cambio el PSOE pactó en los años 90 más de 11 inciativas con el PP en el congreso español, tales como,
- El modelo de ejército y de prestación social, con penalización de la insumisión.
- Reforma del mercado laboral.
- Elevación de cinco a quince millones de las antiguas pesetas la calificación de delito para fraude fiscal.
- Votación en contra de la propuesta de IU para que desapareciese el delito de insumisión en el código penal[45].
Pactó otras tantas en el congreso europeo, como rechazo de la propuesta para crear una comisión de investigación sobre la peligrosidad de las pruebas nucleares en Mururoa (Francia)[46]. Además otras inciativas votadas conjuntamente con el PP y otros partidos como,
- PSOE, PP, CIU y PNV votaron conjuntamente para que IU no estuviera en la mesa del Congreso de los Diputados.
- PSOE, PP Y CIU en contra de la Proposición de IU sobre el impuesto a las grandes fortunas
- PSOE, PP y CIU en contra del texto alternativo de IU al Proyecto de Ley de Ordenación del Sector Eléctrico Nacional[47].
Cabe recordar las elecciones de 1993 cuando el PSOE no ganó por mayoría absoluta, pero si tuvo la oportunidad de alcanzarla con IU. Alfonso Guerra empezó un dialogo con IU que fue cortado por Felipe González que prefirió pactar con la derecha catalana (CIU). Incluso el propio González asumió públicamente haber roto el acuerdo parlamentario alcanzado entre PSOE e IU para que el diputado de IU Antonio Romero fuese elegido secretario en la mesa del Congreso[48].
Parece que en los sucesivos gobiernos del PP y del PSOE se ha profundizado en avanzar dentro del mismo sistema. Cada gobierno sucesivo no ha frenado las reformas del anterior y ha desarrollado las suyas, si no que las ha continuado demostrando que sus posiciones sobre el Proceso de Bolonia y la privatización de la educación, la inmigración, la cantidad de dinero destinado a la iglesia y a la monarquía cada vez mayor, las reformas laborales, la política exterior sumisa a los Estados Unidos... son muy similares.
Procedencia de las notas:
La Vanguardia [1] [21] [22] [23] [33]
La Razón [2] [15]
El País [3] [17] [36] [38] [39]
La República [4] [40]
Rebelión.org [5]
El Mundo [6] [13] [24] [29] [30]
Libertad Digital [7]
Público [8] [11]
Larepublica.es [9]
Ministerio de Economía y Hacienda del Gobierno de España [10]
Izquierda-unida.es [12]
Diario de Jerez [14]
El Periódico de Extremadura [16] [31]
El Comercio [18]
Ministerio del interior del Gobierno de España [20]
Interviú [25]
Insumissia [26] [27]
Ecologistas en Acción [28]
ITECO [32]
Periódico Diagonal [35]
Diario de Noticias [37]
Educarueca.org [39]
Constitución Española de 1978 [41] [42]
Código Penal español [43]
Julio Anguita. El tiempo y la memoria [44] [45][46][47][48]
Los gestores locales del capital
Todos los artículos que aparecen en este blog y que en apariencia no están relacionados directamente con los problemas o la búsqueda de soluciones referidas al municipio, tienen una lógica relacionada con los gestores del mismo. No se comprende (por justicia) aunque se entiende lógicamente, que los supuestos representantes municipales, en realidad meros gestores locales del capitalismo no no solo no abran la boca para denunciar todas las tropelías que estamos viviendo y que se nos avecinan (¿cómo hacerlo si son ellos mismos colaboradores?) si no que, aún en el caso de hacerlo (en Bigastro no es este caso) debería haber un compromiso por parte de estos gestores para pasar a la fase de verdaderos representantes del pueblo; se entiende del trabajador.
Para ser verdaderos representantes de un pueblo el primer pilar ha de ser contar con él....No me refiero cada cuatro años, sino para todo y en todo momento disponible. El que dice representar debe oír al representado en todo momento. Y debe ser en todo caso un subordinado real del que dice representar. Está claro que eso no sucede y los alcaldes son los capos del consistorio.
Los gestores del municipio deberían ser algo más para decirse representantes de los ciudadanos: es de suponer que todo lo que les suponga un daño a sus representados ha de intentarse corregir o buscar una solución por parte de los representantes. No siempre las soluciones van a estar al alcance inmediato del Ayuntamiento pero si con su fuerza se puede hacer algo, siempre ha de intentarse con la colaboración a los afectados.
Las políticas nacionales afectan intimamente a todos, pero algunas de ellas muy directamente como es el empobrecimiento continuo por parte de todas las administraciones del sector público, en materia de Educación y Sanidad por ejemplo. Estamos viendo como las inyecciones de nuestro dinero están siendo transferidas impunemente al sector privado. En mi pueblo de nacimiento a esto se le llamaba robo, pero claro, cuando el robo es por parte del mismo Estado se le llama corrupción, y cuando esto ocurre todos los días, CORRUPCIÓN SISTEMÁTICA. Vivimos en un sistema corrupto, del que todos aquellos sectores que NO levantan la voz para denunciarlo, solo pueden ser còmplices del mismo y por tanto colaboradores...
Esto es lo que pasa en los municipios que solo tienen a simples gestores en el Ayuntamiento, después de todo lo que se nos viene encima a todos los ciudadanos en general, pero particularmente a los más débiles y numerosos, a la clase obrera. La aprobación de la "directiva de la vergüenza" por parte de los burgueses del establisment europeo, haciéndonos creer como un avance el que se puedan realizar hasta 65 horas semanales y concertándolo con acuerdos directos con el amigo explotador , creando campos de concentración para los inmigrantes que ya les sobra y a los que han estado explotando durante tantos años, etc....este asunto debiera ser respondido por todos los Ayuntamientos que tuvieran en sus asientos a auténticos REPRESENTANTES DEL PUEBLO.
En los municipios donde existen REPRESENTANTES DEL PUEBLO, ahora mismo están instruyendo a sus representados para luchar contra esta barbarie, por que el beneficio del pueblo solo se obtiene con la concienciación y la lucha desde cualquier punto del planeta.Esto jamás pasará en municipios gobernados por el PSOE o el PP, donde de lo único que están concienciados es de que ellos también viven de esas mismas tropelías que se cometen.
Somos los trabajadores a los que nos toca levantar la voz y dejar sordos a todos estos caciques de ahora y de siempre.
Antonio José Gallardo Rodrigo Coordinador del Colectivo de Izquierda Unida de Bigastro














